Sonda Lambda

Inventada por Robert Bosch hace 30 años, esta pieza, también conocida como sensor de oxígeno, suele ser desconocida por los automovilistas, quienes ignoran la importancia de su correcto estado y funcionamiento.

La sonda está instalada en el tubo de escape del vehículo, en una posición donde se logra la temperatura ideal para su funcionamiento, en todos los regímenes de trabajo del motor. Un lado está permanentemente en contacto con los gases de escape y el otro con el aire exterior. Si la cantidad de oxígeno en los dos lados es distinta, se producirá una señal eléctrica (tensión) que será enviada a la unidad de mando del vehículo. Ésta acorta o alarga el tiempo de inyección, optimizando de esta forma el rendimiento del motor y las emisiones de gases contaminantes. La sonda lambda es un componente de desgaste, el cual debiese ser revisado cada 30.000 Km.

No acepte imitaciones, confíe en la calidad que sólo Bosch le puede dar.